Administración de la Web
Si tienes alguna duda, o algún problema con la web, como no poder conectarte con tu usuario, problema en alguna entrada, etc no dude en contactar con nosotros al siguiente email:
![]()
También puedes dejar un comentario en está página.


La humildad desaparece cuando Dios sale de la escena.
Fundamentalmente necesitamos el ingrediente de la humildad para estar dentro de los parámetros Divinos.
La hemos conocido cuando nos acercamos a Él, cuando lo buscamos, cuando necesitábamos algo de Su parte.
La humildad deberá acompañarnos en la búsqueda de la libertad y el logro de la victoria en esta lucha en la que participamos.
Cuando creemos que podemos jugar a ser Dios, vale decir, a decidir por nosotros mismos sin tenerlo en cuenta a Él, entonces, Él desaparecerá de escena.
No porque Él quiera o pretenda el protagonismo, sino porque no es lógico que comparta nuestra decisión, que proviene de un corazón engañoso y perverso, con sus Planes de bien y de paz, no hay coherencia en esto.
Dios quiere estar constantemente presente en nuestro caminar, Él prometió que nunca nos abandonaría ni nos desampararía, pero Él es celoso y fundamenta nuestra familiaridad con Él cuando puede ser un Padre que vela por sus hijos.
Si la humildad no cuenta en nuestra vida para con Él, y para con todos los demás, Él estará en la puerta de casa esperándonos, nos dejará ir con los bienes que le reclamamos al irnos y decidir por nosotros, y que son dilapidados sin sentido ni discreción.
Dios es Fiel, pero espera que sus hijos respondan en la manera absoluta. Para Dios no existen las medias tintas, ni lo tibio, Él espera una respuesta absoluta. Nos habla claramente del hombre de doble ánimo, de la inconstancia en el camino de aquel que quiere hacer su voluntad y Su Voluntad, de una misma canilla no sale agua dulce y amarga.
En el andar con Cristo, iremos descubriendo cuán humilde es nuestro corazón.
Cómo lo descubrirás.? En la medida que te niegues a ti mismo, cuando veas en el espejo de Dios a un hombre (tú), caminando con una cruz camino a tu calvario.
En esa cruz serán clavadas aquellas miserias, pecados, adicciones, abuso, pasado y presente tortuoso, los “placeres terrenales”, la lujuria, los justificativos y todo lo que te lleva constantemente a vivir tu vida “sin Cristo”, y llevándote a continuar siendo una “vieja criatura”.
La humildad nos llevará por una corriente de bienestar, un arroyo que corre hacia la plenitud, la libertad, la paz.
Si bien la humildad no es una conducta que generalmente no viene incorporada al ser humano, es algo sobre lo que podemos (y debemos) trabajar para experimentar ser como Él, que dijo: sean mansos y humildes de corazón.
Es la única manera de estar “en Gracia” o concordancia con Dios. Es el modo que enseña Jesús, que habiendo dejado de lado sus atributos de Poder y Magnificencia se hizo hombre. Habrá otro ejemplo mayor ? Claro que no, y si tú estás dispuesto a humillarte bajo la poderosa mano de Dios, Él te exaltará cuando fuere tiempo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes. 1ª Pedro 5.
Cedido por Mª Jesús